Testimonios de Gladis Orozco, Sandra Diaz y Jorge Salcedo
MORIR ES SOLO UN SINTOMA DE VIDA
María Salcedo Diaz
Testimonio de: Gladis de Orozco
Le tomo un par de
segundos arreglarse, un poco de lápiz labial, polvos enmarcados sobre su rostro, y su cabello alborotado que complementa su verdadera belleza, esa que
con tan solo mirarla a los ojos descifras el alma de una mujer viuda que
sobrevivió al martirio y al dolor de la pena que deja la muerte; aquel último
aliento que en el momento menos pensado te deja a los ochenta y un años y con
nueve hijos destinada a seguir viviendo sin el amor de su vida.
Luego de maquillar su
badana se sentó con un tinto en la mano, su postura recta, y al cantar del sol,
en medio de tanto ruido su silencio proclamaba sermones que ni siquiera siendo
lunes de semana santa Dios se apiadaría, es ver un alma en vida combatir con la
soledad y contra el tiempo, una secuencia que entre más avanza lo único que
queda son recuerdos que ya no caminan al olvido que seremos, sino a la historia
que vale la pena ser contada.
Un suceso que relata en
medio del dolor, el calor de una tarde bochornosa, y las crudas sombras que
deja la guerra. Un conflicto en el que su vivir fue decisión de otros. Mientras
Gladis sacaba sus palabras a relucir su cuerpo se descompensaba y sus manos no
dejaban de permanecer juntas, era verla en el lugar de los hechos como si las
décadas se hubiesen esfumado y su realidad ahora fuese su pasado.
Un ayer en el que el
siglo cambia y remplaza las melodías de amor, por balazos que si van directos
al corazón, por un clima donde la lluvia no son partículas liquidas de agua,
sino la fusión de dos océanos que derraman sangre al borde de una franja
amarilla que aún no se sabe dónde está, ese momento en el que ni un milgrano la
ha de salvar.
Me miraba en ocasiones
fijamente cuando ella misma sabía que el relato que contaba le hacía falta un
poco de consolación, un abrazo o quizás un minuto de silencio para presenciar a
los que ya no están pero que quisieron permanecer. Una historia que en medio de
suspiros sacaba a la luz como el mismísimo Pedro Antonio Marin alias Manuel
Marulanda Vélez y Tirofijo llegaba a su casa desafiando la muerte con el amor.
Marulanda Entraba con sus
botas de caucho embarradas, dando zancadas largas y fuertes pidiendo limonada para
él y para los otros guerrilleros que lo acompañaban; mientras ella se
sacrificaba en la cocina para servirles como si realmente valiera la pena
atenderlos de buena manera, sabiendo que lo único que en ese momento la hacía
una buena persona, era que su vida dependía de un fusil que cargaba el
comandante de las FARC que todos los días al pasar por su rancho le declaraba
su eterno querer.
Un amor que Gladis nunca
quiso y nunca se comprometió por más que Tirofijo le pidiese ser su esposa; la
primera decisión que a sus tan solo dieciséis años supo tomar cuando ni
siquiera su voz contaba. Siendo las dos de la tarde seguía mencionando aquel
suceso que después de tanto tiempo recuerda con tanta frescura y plenitud, que
en medio de un conflicto supo a quién odiar y a quien amar.
El señor Rogelio Orozco
que como ella menciona, “En paz descanse” su primer y su ultimo pensamiento,
duro junto a él sesenta años de matrimonio y construyo un hogar a la mitad de
una pelea entre liberales y conservadores; una guerra que por crueldad y
venganza de amor por parte del campesino Tirofijo acabo con la vida de Gustavo,
su cuñado, a quien el guerrillero asesino por desquite al no obtener su cariño.
Después de lo sucedido,
estando en ese entonces con su esposo Rogelio, vio como su pueblo titulado
Gaitania en honor al líder liberal Jorge Eliecer Gaitán, como las armas no
se iban sin apuros, es más, se quedaban allí hasta dejar escombros de sangre;
como día tras día los Pájaros de Santa Maria arrasaban con todo aquello que llevaba
directo al cementerio.
A dormir a cambio de un
beso en la frente por una bala; de llevar de la mano a los hijos a estudiar, a
que tomen con ellas fusiles AK-47; que dejes de cultivar café para sembrar
campos minados y que en vez de replicar la palabra ¡Te amo! Toque recitar ¡Dale
señor el descanso eterno y brille para él la luz perpetua!
Al terminar su tinto, note
su ardiente dolor, la falta que le hace su difunto Marido, y las lágrimas que derrama
en silencio, en el más allá de ser y donde ella no quiere estar; en su infinita
grandeza de amar, porque en su mirada limpia solo quiere salir corriendo y ver
al amor de su vida y al amor de su muerte; esa es su paz, él es su
tranquilidad. Ya no hay quien resucite al tercer día y menos un domingo. Una
muerte en vida, que no es pera decir adiós, sino para sentir que morir es un síntoma
de vida y que no solo se necesita dejar de respirar para saber que ya no estas.
TESTIMONIOS
Santiago Castañeda y Andres Noreña
"La otra cara de la moneda"
EL FÚTBOL COMO UN MODO DE NEGOCIO
¡MÁS ALLÁ DE LA ILUSIÓN!
María Salcedo Diaz
´"La pelota no se mancha" Diego Armando Maradona
Hace más de setenta años el balón pie forma parte del territorio nacional colombiano, un fútbol que ha tenido una gran trasformación. Según la FCF (Federación colombiana de fútbol) en el año 1948 se dio inicio a este deporte que empezó en medio de muchas dificultades. Peleas entre las organizaciones que manejaban el fútbol profesional, incluso el uso ilegal de jugadores internacionales, generándose así la época del Dorado; asimismo un deporte que desde los setenta hasta los noventa estuvo marcado por el narcotráfico.
El fútbol además de ser el deporte más visto a nivel mundial, con más de 4.000 millones de espectadores; que incluso La FIFA (Federación internacional de Fútbol Asociación) declaró que el mundial de Rusia 2018 fue visto por más de 3.572 millones de personas, lo cual define que la mitad de la población mundial es seguidora de este deporte. Aun así, Colombia no es la excepción, según CNC (Centro Nacional de Consultoría) el 72% de la población colombiana es participe y partidaria del balón pie nacional.
Por otro lado, el CIES (Centro Internacional de Estudios Deportivos) dio a conocer estadísticas sobre la anotación de goles en las distintas ligas del mundo, donde allí el fútbol colombiano no tuvo su mejor participación, ocupando el puesto sesenta y siente de setenta y cuatro ligas. “hemos fallado toda la vida. Colombia nunca ha sido una Liga goleadora, la selección Colombia nunca ha ganado por goleada, salvo excepciones contadas; es evidente que nos falta gol. Al mundial dejamos de ir por falta de gol” Expresa Cesar Augusto Londoño comentarista deportivo que ejerce esta profesión hace más de cuatro décadas y que actualmente se dedica a narrar el fútbol desde El Pulso Caracol Radio.
“La Liga más emocionante de América es la colombiana y es una de las más conmovedoras del mundo, eso no quiere decir que sea buena ni que tenga gran nivel” Sostiene nuevamente Londoño ante el certamen del CIES. Igualmente, el fútbol es un amor que se ha convertido en el pulso de todo un país. Y se ha manifestado en varias ocasiones. En las eliminatorias del 94 cuando Colombia venció cinco a cero a Argentina, o como todo lo contrario, no sabes en que momento pasaron noventa minutos o si de verdad era gol de Yepes. Mundial que se recuerda de manera histórica en el deporte colombiano.
En el siglo XX el fútbol se vivía de manera distinta, aun así, al comparar periodos diferentes renace una emoción en común, aunque las épocas sean distintas, es una sola transformación. Hace cincuenta años el balón pie colombiano pertenecía a un campeonato que no tenía la experiencia ni las condiciones, pero igualmente la afición respondía. “Actualmente se juega un cuadrangular en el que se cuenta con un torneo sólido, que pudo sobrevivir a la pandemia, un certamen estable, aunque vale aclarar que no es el nivel destacado a magnitud internacional. Nos gustaría un nivel de mucho más alta producción, pero lamentablemente el fútbol colombiano se ha vuelto vendedor y no comprador y eso perjudica notablemente” sostiene Londoño.
Hablar de la transición del deporte más visto en el mundo y más en un país como Colombia es inevitable no mencionar el talento y el potencial futbolístico a nivel nacional. Por tercer año consecutivo Colombia se ha mantenido dentro de los países que más exporta futbolistas a nivel global. En el presente año 2022 es sexto, según el CIES cuatrocientos veinticinco futbolistas colombianos se encuentran jugando en sesenta países entre Europa, Asía, Sudamérica, Norteamérica y África. El aumento de jugadores colombianos en el fútbol del exterior es cada vez más significativo que anteriormente.
Pero sin duda alguna el talento ha pasado desapercibido en muchas ocasiones, convirtiéndose así en una muestra de negocio más que en una potencialidad, como se presentó en junio de 1949 cuando el campeonato colombiano estaba en el aire, lo cual se manifestó en “Una liga pirata” debido a la gran participación de extranjeros en el torneo colombiano. Hecho que marco en la historia del fútbol por la acción de que jugadores argentinos empezaran hacer parte de quipos nacionales sin documentos, ya que la liga no estaba afiliada a ninguna entidad. “El fútbol del mundo entero es un negocio, incluso de los países que no son capitalistas, pero entorno a este hay defectos, hay deformaciones que son las que hay que combatir” Añade nuevamente el comentarista de El Pulso.
Colombia es un país que ha estado marcado históricamente por corrupción y que indudablemente el fútbol ha hecho participe de esto. “Hay que ser sinceros, obviamente que el tema de corrupción es bastante delicado, hay miles de casos de casas de apuestas deportivas, pagos a jugadores y a equipos para que no rindan lo suficiente” expresó Cesar Giraldo abogado deportivo del grupo Gher “Tengo mucha gente que me dice -el fútbol no es un negocio- Y no es verdad, el fútbol si es un negocio, tienes que entenderlo de esa forma” comenta nuevamente Giraldo.
La gran participación del negocio del fútbol en Colombia suele ser en muchos casos notoria, aunque en varias ocasiones queda “en veremos” como sucedió a finales del año 2021 cuando se presentó el caso del equipo profesional Llaneros FC y el Unión Magdalena por el ascenso, suceso que aun la fiscalía no ha resuelto. O, todo lo contrario, petición de dinero por parte de los clubes deportivos a jugadores en formación para poder entrar a un equipo profesional “Me pidieron dinero para poder jugar, en tres equipos y está mal, no todo el mundo tiene el mismo estado económico, y las cantidades que piden son exageradas, y aún más para un equipo de segunda división” Manifiesta Santiago Castañeda exfutbolista profesional.
En varias ocasiones jugadores de fútbol en procesos de formación no han podido llegar a debutar en equipos de mi primera y segunda división en Colombia por falta de apoyo o por la exigencia de recursos económicos. Un sueño que para muchos llega hasta ahí. “No poder lograr el sueño que desde chiquito empezaste a crear te destroza el corazón, el alma, la vida” manifiesta de nuevo Castañeda. Es sin duda alguno un asunto que sucede constantemente y que perjudica gran parte de los deportistas, pero un incidente del que se habla poco.
“No es posible que hayan jugadores que tengan que pagar para actuar en algunos equipos, eso es anormal, y eso deforma y desvirtúa completamente el negocio, porque el interés no es ese, al contrario, es promover y fomentar el fútbol como espectáculo, pero no cobrarle a un joven para poder actuar en un grupo profesional. Hay vicios que deforman lo que es el negocio por el cual gracias a este el fútbol en el mundo hoy es lo que es” añade Londoño comentarista deportivo frente a la mala actuación de dirigentes, técnicos y clubes profesionales de magnitud nacional.
Aun así, el caso del exfutbolista Santiago Castañeda no es el único. Andrés Noreña exjugador de este deporte también manifestó la gran cantidad de desigualdad que se vive en torno al futbol colombiano. Un acto que sin duda alguna se ha convertido normal para muchos, pero disparejo para otros. “He conocido casos en el que los hijos de dueños de ciertos equipos debutan por el simple hecho de dar un dinero extra para poder jugar, y son jugadores que no tienen el suficiente talento o potencial para estar ahí, pero tienen la palanca y son estos los que se quedan con el lugar por el cual muchos quisieran estar” expone Noreña exjugador de Patriotas FC.
Sin embargo, son incidentes más allá del futbol, más allá de lo que se conoce como un partido de once versus once. Un negocio que va más allá de la emoción y más cuando este sentimiento hace pate del 53 % de la población colombiana según encuestada por CNC (Centro Nacional De Consultoría) asimismo esta compañía dio a conocer que jugar fútbol resulta ser uno de los momentos más emocionantes o placenteros en la vida; para el 59 % lo es cuando gana el equipo o la selección de su preferencia, mientras para el 57% lo es cuando ve jugar buen fútbol.
De igual importancia el abogado financiero y deportivo Giraldo declara lo siguiente “yo realmente he trabajado con varios equipos de la B. Y te puedo decir que no conozco el primer caso que un Club Deportivo le pida dinero a un jugador, sí conozco situaciones donde los directores técnicos o personas haciéndose pasar por su poder pidan esa cantidad de dinero a los jugadores y está muy mal hecho, pero también conozco algunos clientes nuestros que incluso investigan este tipo de acciones para así hallar el director que solicita estas prácticas económicas”.
Es evidente que para los deportistas afectados, hinchas, aficionados, jugadores en procesos de formación u entre otros, estos acontecimientos son sinónimo de corrupción, no obstante, hasta que no se demuestre lo contrario simplemente queda en modo avión, o en silencio. “Ya es un clásico, sí, y es una realidad que pasa en el tema de la formación, también pasa en el fútbol profesional. Y es perverso, aun así, cuando han encontrado a esa persona, también vienen las sanciones en las que se demanda deportivamente” nuevamente comenta el letrado.
Sanciones reglamentarias que deben de cumplirse según el Decreto 1085 de 2015 Sector Administrativo del Deporte que tiene como objetivo dentro del marco de sus competencias y de la ley, formular, adoptar, dirigir, coordinar y ejecutar la política pública, planes, programas y proyectos en materia el deporte, la recreación, el aprovechamiento del tiempo libre y la actividad física, para promover el bienestar, la calidad de vida, así como contribuir a la salud pública, a la educación, a la cultura, a la cohesión social, a la conciencia nacional y a las relaciones internacionales, a través de la participación de los actores públicos y privados.
Pese a esto, la gran manifestación del negocio del balón pie colombiano también se fomenta en la poca inversión en espacios de recreación deportiva. Conforme a esto el Ministerio del Deporte anuncio en noviembre del año 2021 el presupuesto que se tenía fragmentado para el presente año lo cual la cifra es de 882 mil millones de pesos donde el 94% de este monto será para inversión y el 4% restante será para funcionamiento. Lo cual este dinero se distribuirá en desarrollo deportivo, eventos, apoyo a federaciones, comités, pago de reconocimientos para atletas con grandes logros, atletas de excelencias, promoción de atletas; también en infraestructura según Mindeporte.
Del mismo modo que distintas personas entrevistadas no están de acuerdo con lo mencionado anteriormente en vista de la falta de apoyo “Es difícil contar con la infraestructura para poder trabajar constantemente, nos acomodamos a los espacios con los que se puedan contar. El tema más complejo que existe para las escuelas, y para los procesos de formación es el acceso a un escenario deportivo como lo es una cancha de fútbol, debido a que el proceso que existe para acceder a los que son parte del distrito es complejo” sostiene Pablo Murcia director técnico de la escuela Alberto Gamero FC entidad perteneciente al dirigente del equipo Millonarios FC.
Y aunque el 94% de la población colombiana considera que el fútbol es importante según el documento “El poder del futbol” Realizado por CNC, MinInterior y Prosperidad Para Todos; se conversa poco del valor del ambiente futbolístico. “no solo en el fútbol, en el deporte en general, la falta de espacio es netamente desvalorada y perjudica notablemente” argumenta una vez más Castañeda exfutbolista profesional del equipo Libertad FC.
En septiembre del año 2008 se anunció el proyecto de la reconstrucción del estadio Yuto en el departamento del Chocó por medio de la ministra de cultura de esa época Paula Marcela Moreno que hizo parte del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, asimismo el rector de la Universidad del Chocó, el director de Coldeportes y otras personalidades. No obstante, la obra tuvo un costo de aproximadamente 16 mil millones, pero hasta el momento nadie responde por la infraestructura que se tenía en pie en este municipio cerca de Quibdó. Lo cual es otro caso jurídico que permanece en “Silencio”.
“En el fútbol colombiano hay mucho por invertir, en infraestructura, en canchas, en que los estadios sean más cómodos, que el aficionado pueda ir con más seguridad a ver un partido de fútbol. Que el campo de entrenamiento y de juego sean mejores, asimismo en las escuelas y en las divisiones menores; ahí es donde hay que invertir, allí es donde está la salvación económica de los clubes. Si no se venden jugadores, si no se exportan jugadores es muy difícil subsistir en el fútbol internacional y es donde más hay que invertir” expresa Londoño comentarista de El Pulso Caracol Radio.
El silencio se convierte en un modo de permanecer. No solamente en el fútbol masculino. El balón pie femenino está tomando fuerza hasta ahora, a pesar de situaciones que también se han transforman en falta de apoyo. En julio del actual año Ramón Jesurún presidente de la Federación Colombiana de Fútbol definió que no se establecerá la liga femenina profesional en Colombia durante el segundo semestre del año 2022 debido a que la mayoría de clubes no apoyaron dicha actuación por cuestiones económicas, por lo tanto, las jugadoras se vieron afectadas por el paro de juego durante seis meses y a la espera de una solución.
“El poco reconocimiento que le daban a las mujeres en el fútbol de la categoría sub 17, fue pésimo, no está bien que tuvieran que llegar tan lejos para que las empezaran a valorar y apoyar, es claro que todo va detrás de algo” comenta reiteradamente el exfutbolista de Patriotas FC ante la gran participación de la Selección Colombia Sub 17 en la séptima edición de la copa mundo que por primera vez se realizó en India. Hecho histórico que marcó un antes y un después en el deporte nacional.
“Debe haber un apoyo decidido, un presupuesto destinado, la liga femenina debería tener una división en la Dimayor manejada por mujeres porque si dejamos eso en las manos de los directivos que han cometido demasiados errores en el fútbol masculino van a seguir cometiendo errores en el fútbol femenino y es esta la solución” pronuncio Londoño. Finalmente, es evidente que más allá del futbol existe el negocio ligado a la falta de apoyo a nivel nacional en el balón pie masculino y femenino. Un acto que sin duda alguna perjudica impactantemente al territorio nacional. Un silencio que no se hace visible, un talento transformado en dinero. Un fútbol en el que se dejó el narcotráfico, pero no el negocio.
¡VOLVIÓ A NACER EN EL CAMPO DE LAS MARGARITAS!
MARÍA SALCEDO DIAZ
Como la mayoría de los niños, él también soñaba que aquel deseo al soplar las velas cada 30 de marzo se haría realidad. Que cada mañana al despertar simplemente esto tomaría vida. Un anhelo en el que las margaritas florecerían justo en el campo de juego y donde no había un espacio en el que no habitara la ilusión. Desde pequeño nunca le importaron las bregaduras marcadas en su piel, ya fuesen por una falta cometida mientras se acercaba al arco para marcar o incluso por una microfracturaen el tobillo antes de iniciar torneo. Así de bello es el fútbol; una fantasía vista desde la realidad, una aventura en la que el tiempo se detiene aun cuando noventa minutos sean un guion de vida.
Supo que el deseo de cada cumpleaños no estaba tan lejos. Aquel 2 de agosto del 2022 sintió por primera vez lo que es estar muriendo de nervios aun sabiendo que esto es solo un síntoma de vida. Este fue el día que debutó; su corazón latía tan fuerte que no se reconocía si era el ruido de la tribuna o el pálpito que recorría sobre todo su pecho. Allí se encontraba, en un partido que disputaba el primer campeón de Colombia; el equipo que le dio la oportunidad de transformarse en todo un león. Santa fe versus América. Toda una odisea en la Categoría Primera A. Así se convirtió esa noche El Campin en su propio paraíso, el palacio del que siempre hablan en los cuentos ficticios y en las películas, esta vez se había hecho realidad.
Ese día Dylan Prieto se levantó a las 8:30 de la mañana a desayunar. Ese preciso momento en el que después de un largo descanso terminas confundiendo el café con el chocolate y los nervios con la emoción, es la descripción perfecta de que a veces es difícil asimilar que estás tocando el cielo con los pies. Pasados ciento veinte minutos, exactamente alas 10:30 de la mañana subió al cuarto de concentración donde se encontraban más jugadores del equipo cardenal. Instante en el que sus manos permanecían cruzadas, su cuerpo recostado y su mente aun no podía asimilar que aquel niño de siete años que iba acompañado de su abuela Nayibe a sus primeros partidos, hoy saldría a la luz con sus pies y guayos a la espera de miles de personas, convirtiéndose así en el jugador con el número dieciséis del conjunto rojo y blanco.
Llegó la hora del almuerzo. 1:30 de la tarde, momentos que dedicó únicamente a reposar no solo de lo que se acababa de comer, sino para dar un respiro de cuerpo, alma y mente. Previamente se sentó y conversó un poco con compañeros que con motivación le expresaban lo tranquilo que él debía comportase dentro de la cancha. A las 5:00 de esa misma tarde se reunió con Alfredo Arias, técnico del Independiente Santa Fe que les explicó todo lo que se tenía previsto desde el inicio del partido hasta la finalización de este. Una hora después, el equipo se puso en marcha hacia el estadio. Un viaje en el que el tráfico de la capital se desvaneció y en el que el frío se acoplaba perfectamente al calor de su cuerpo.
Ya estando en el camerino, su cabello fue motilado dando por entendido la bienvenida y el nuevo comienzo en el fútbol profesional, pequeño trance que se lleva marcado incluso en la piel. Se dio inicio a las 8:05 de la noche al partido. En el primer tiempo llevaba la delantera el América de Cali, pero a inicios del segundo tiempo Santa Fe empata y diez minutos después al setenta y cinco, el técnico grita aquellas palabras que le renuevan la vida. “Dylan venga rápido ”Justo en ese instante contempló que aquel dicho que siempre dicen las mamás se transformó en un sermón de la verdadera ilusión “Las palabras tienen poder”.
Aun así no podía comprender lo que estaba pasando, una sensación inexplicable. Sus recuerdos se transformaron en un templo de agradecimiento, no sé si aquella gratitud estaba ligada a la vida o a Dios; si sus ojos brillaban tanto como un lucero o estaban a punto de sofocar un mar de lágrimas; pequeñas gotas de agua salada que llevan olas saturadas de anhelos por cumplir. Mientras él acomodaba sus pies sobre el borde de la línea en el costado lateral del campo de juego, sus huesos mantenías firmes incluso cuando la cancha y las gradas temblaban por saltos de la hinchada y de cánticos de fútbol. Entonces volvió a nacer, una nueva vida en una flamante casa en la que habitaban más de treinta y seis mil almas vestidas de esperanza, amor, y pasión; y donde todos alentaban al más grande león.
Fue en esos intensos segundos cuando su corazón se detuvo, y se dejaron de escuchar los latidos de su pecho y el canto de la tribuna. Entonces comprendió la belleza del silencio, y que amaba el futbol tanto como a su madre. Se arrodilló mientras el cuarto árbitro cambiaba el número diecisiete por el dieciséis, levantó sus manos con la punta del dedo índice en dirección al cielo, agradeciendo a Dios, y recordando que todo lo que se propone se puede cumplir. Y al poner por primera vez sus pies sobre la grama, las margaritas empezaron a florecer, el deseo de cada suspiro al apagar la vela cada treinta de marzo cobró vida a sus 19 años. Y esta vez ya no confundió los nervios con la emoción, supo descifrar que lo que único que sentía era pasión.